Las palabras crean y destruyen, cuantas veces nos hemos sentido mal por una palabra que alguien nos dice que nos hace daño, y en muchas ocasiones nosotros hemos dañado con nuestras palabras, debemos cuidar y evitar expresar nuestras emociones cuando estamos enfadados y cuando alguien nos quiera hablar que veamos que no esta en la mejor condicion de medir y controlar sus emociones, debemos tratar de dialogar en un ambiente que sea propicio para la comunicación afectiva, la palabra es como una rosa que adorna un jardín o puede ser como un filoso cuchillo abriendo una herida.

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